
Los órganos sexuales de la yegua presentan unos síntomas inequívocos que nos ayudan a estimar la aparición del celo. Estos signos son el hinchamiento de la zona de la vulva y la secreción de moco por la misma, la aceptación del semental y la separación de los miembros posteriores en su presencia y también la incidencia en la micción. La edad ideal para comenzar a cruzar una yegua llega son los cuatro años, pero muchos criadores adelantan la edad en función de lo costoso que resulta mantener este tipo de animales.

También podemos detectar las intenciones del semental de forma auditiva, ya que los relinchos se vuelven más continuos, prolongados, graves y enérgicos. El último paso del cortejo viene de la mano del macho, que comienza a ejercitar una particular danza en círculos, brincando a la vez que levanta considerablemente sus cascos del suelo. Este baile es un verdadero espectáculo y, contrariamente a lo que podríamos pensar, es fruto de un conflicto interior del semental, que se debate entre la atracción y el temor al rechazo.

Momentos previos a la monta, cuando el semental ya cuenta con la aceptación explícita de la yegua, éste acaricia el cuello con su hocico, mordisquea con suavidad la crin y se frota contra ella. Poco a poco, el semental se va retirando por el flanco para, con sumo cuidado, olfatear las partes traseras de la yegua, lamerlas y mordisquear la grupa, la cola y las patas traseras de la misma.
La erección del caballo se ve aumentada cuanto más guiña la vulva la yegua. El semental se excita aún más cuando la hembra aparta por fin la cola y deja el paso libre, ya que esto significa que la sumisión es total, eliminando completamente el temor al rechazo del que antes hablábamos.
Hay que procurar que el pene del caballo esté en posición correcta durante la monta, para lo cual se toma un tiempo. La erección puede alcanzar el metro y medio, sin embargo la cópula es breve. En tan sólo seis o siete movimientos, la eyaculación tiene lugar. Así pues, desde el inicio de la cópula suele transcurrir una media de 13 segundos. La eyaculación se produce con una cadencia de entre seis y nueve impactos que se acompañan de un movimiento de cola que va de arriba a abajo. Esto no sólo indica la frecuencia de eyaculación sino también que la hembra está aceptando el semen.

Uno de los aspectos que más curiosidad despierta es la brevedad del coito. Hay que ser conscientes de que el caballo es un animal acostumbrado a la huída con el peligro y que su instinto de supervivencia le obliga a no detenerse más tiempo del estrictamente necesario. Esta costumbre está extendida también en cuanto a lo que relaciones sexuales se refiere. Además, la sexualidad satisfactoria de la yegua depende sobremanera de la intensidad del estímulo, por eso el pene del caballo es de gran tamaño, para generar el orgasmo en la yegua instantáneamente
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